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Cosmópolis
Ricardo Rojas *
Paris, 1908
De todas las ideas tradicionales, pocas han sufrido tan
decisivamente el embate de las ideas y las costumbres modernas como
el viejo concepto religioso y heroico del patriotismo.
El cuerpo de una nación es su territorio, con los sembrados, los
bosques, los ríos, las montañas y pueblos que en él se yuxtaponen y
que cada habitante conoce por los viajes interiores y por las
dependencias que rigen su vida económica, ó sea por la geografía del
país. La noción de su unidad colectiva á través del tiempo, la sabe
por el recuerdo de sus propios antepasados, por la tradición, la
literatura, la leyenda, el folk-lore ó sea por su historia. No
basta, pues que una nación se constituya políticamente, sino que es
necesario fortalecer en cada uno de los individuos que la
constituyen la idea de esa unidad... Acaso la verdadera fuerza de un
pueblo dependa del concepto de su nacionalidad, más que de la
riqueza y grandor de su territorio. Signifique esto un aviso para la
República Argentina.
Cuando todos los hombres se sientan con iguales derechos en
cualquier zona del planeta, -ideales que no son una quimera
romántica,- entonces la tierra será para nuestra especie lo que era
para los pueblos primitivos el recinto de la antigua ciudad.
La semejanza de las costumbres era condición indispensable para que
los hombres de diversas zonas pudiesen aproximarse y comprenderse.
Poco importa si para ello ha sido necesario el derramamiento de
sangre...
Esta propaganda, á la que nosotros desearíamos contribuir en estas
páginas, se apoya en la importancia del
folk-lore, que, al fin
es el estudio del alma popular...
Semejantes investigaciones tienen importancia, no sólo en cuanto
prestan su concurso á la ciencia, á la literatura y á la historia,
sino en cuanto consolidan la cohesión de una raza y afirman la
intraconciencia de una nacionalidad. He ahí la razón práctica de su
incremento y del concurso que se han apresurado á prestarles grandes
hombres de letra y de gobierno.
Las repúblicas sudamericanas – nuestra Argentina sobre todo –
necesitan crear su folk-lore. Lo necesitamos por nuestro filoneísmo sin freno, dispuesto siempre á derribar cualquier
monumento vetusto ó preocupación añeja, en beneficio de un edificio
nuevo ó de una idea moderna; por nuestro excesivo cosmopolitismo,
modalidad colectiva permeable á todo tipo ó costumbre europeos; por
la falta de fuerza de asimilación y de conservación; por nuestro
progreso vertiginoso que nos va haciendo andar á saltos la vía del
porvenir, olvidados del ayer, y olvidados muchas veces de nosotros
mismos.
Fragmentos del Prólogo a la obra del
mismo nombre.
* Escritor santiagueño. Ver datos
biográficos. |

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